El huevo, la gallina, o la experiencia laboral

Con ritmo vertiginoso, estudias una carrera, te especializas, abandonas tus años universitarios con una fuerte sensación de morriña, y decides que, aunque te quieres dedicar a la educación, no te apetece afrontar una oposición. No todavía. Ya sabes cuál es tu vocación, pero tienes necesidad de probar, de encontrar el sitio adecuado, de ganar esa experiencia que es más ansiada por los que ofrecen trabajo que por los que lo buscan. Qué caray, tantos años con el trasero pegado al asiento y los codos anclados a los libros han sido suficientes, al menos de momento.

No obstante, ya mucho antes de entrar en ese universo aterrador de la tal llamada vida laboral, a todos los jóvenes nos ponen una especie de chip en la cabeza que se activa automáticamente desde los inicios de los estudios, augurándonos un futuro profesional inexistente o muy precario. En el mundo en general, y en España en particular, la cosa está jodida. Esa es la frase que se lleva repitiendo durante casi una década desde que estalló la crisis económica, y no sin razón.

Aunque unas carreras han sufrido más que otras el impacto de los desajustes económicos, en todos lados se escuchan leyendas de lo difícil que es encontrar trabajo, especialmente uno relacionado con esos estudios que tantos sudores te han costado. Las ofertas y las oportunidades tan escasas han hecho que muchos jóvenes con cualificaciones brillantes hayan tenido que hacer las maletas y largarse en busca de un curro en condiciones. Triste, pero cierto.

Es por ello que, cuando terminas todos tus estudios y decides salir a probar suerte, te invade inmediatamente una especie de negatividad. El chip se reactiva con más fuerza que nunca para recordarte que lo vas a tener muy difícil, que no te contratarán ni en tu casa por ser un novatillo sin experiencia. Porque lo curioso es que te quieren joven y lozano, pero con los conocimientos y la pericia de un veterano, cayendo de ese modo en una especie de contradicción que te hace preguntarte qué habrá sido primero, si el huevo, la gallina, o la experiencia laboral.

Así que, justo cuando crees que tú también debes ir sacando los billetes a un lugar frío y lejano, pero más agradecido y prometedor, la suerte te sorprende. O, más bien, tu esperanza y tus ganas de intentarlo. Y es que, curiosamente, los inexpertos tenemos una pequeña ventaja: salimos más baratos a la glotona seguridad social. Ese es, al menos en mi campo (no se olviden que solo hablo de lo que sé: educación e idiomas) uno de los motivos por los que la situación no es tan negra, después de todo.



Por esta razón, te sorprendes tanto cuando, tras esa temida primera entrevista de trabajo para una academia en la que pensabas que tu escueto currículo no conquistaría a nadie, recibes esa grata, gratísima noticia de que has sido elegida. Alguien ha decidido darte una oportunidad, y a partir de entonces sabes que lo darás todo para merecerla. Porque te han dado un pase para el mundo laboral, y tú tienes que aprovechar, exprimir, estrujar y agotar esa breva que sí ha caído y que además marca el comienzo de una etapa nueva y muy significativa.
De pronto me hago adulta y nadie que me lo avisa.

Y ustedes, lectores, ¿recuerdan su primera experiencia laboral?

Publicado el 7/9/2017


CONVERSATION

45 comentarios:

  1. Cuanta razón tienes, en cada línea, así es. Me alegra que hayas tenido suerte, o sería el destino quizá, conspiraste junto al universo??? :P Me alegro por ti Sofía.
    Un gran abrazo.

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    1. Gilo, muchas, muchas gracias. Y de conspirar nada, yo solita que me he ido buscando mi suerte (cualquier cosa antes que darle la razón a Mister Coelho) jajajaja.
      Abrazos!

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  2. Coincido totalmente con lo que planteas con tu claridad de siempre. Esa paradójica contradicción de pretender juventud y experiencia es lo que prima en todos lados en el sistema laboral.
    Mi primera experiencia con el laburo (= curro) fue muy fea, tenía una jefa que usaba la técnica de denigrar todos mis trabajos (eso lo comprendí después) para no aumentarme el sueldo.
    Felicitaciones por esta oportunidad de adquirir la experiencia necesaria para después hacer tu propia elección.
    Un gran abrazote, Sofía.

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    1. Puedo imaginarme la situación por la tuviste que pasar, Mirella. Ya se sabe que los jefes no siempre son personas gratas ni consideradas con el trabajo que uno lleva a cabo. Supongo que a lo largo de mi vida me enfrentaré a situaciones de ese estilo ante las que además te sientes ninguneado y humillado. Gajes del oficio con los que hay que lidiar, por desgracia.
      Mil gracias por tus palabras y por ese experiencia contada.
      Un besazo.

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  3. Lo primero felicitarte acceder al mundo laboral es una experiencia gratificante, unas veces cuesta un poco mas que otras pero tu lo has logrado, No recuerdo mi primera entrevista. Abrazos

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    1. Ester, muchas gracias. Sí, tras la primera ilusión seguramente vengan los inconvenientes y los obstáculos, así que espero saber sortearlos lo mejor posible.
      Un abrazo.

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  4. Hola Sofi. Yo trabajé desde chico por una cuestión de orgullo personal y para que no me dijeran: "porque yo te mantengo tengo derechos sobre vos". Así me enteré que los jefes dicen casi lo mismo que los padres y aunque seas el más eficiente, el más ingenioso, es más veloz, el empleado perfecto, ellos tienen todo el poder y te echan para no tener que aumentarte el sueldo.
    Tampoco mi curriculum era una maravilla porque cuando sos chico te contratan para trabajos insulsos en los que mucha experiencia laboral no agarrás: lavaplatos (bachero se le dice en mi país), runner (el que corre de un lado al otro de un boliche levantando lo que está sucio y llevándolo a lavar), cadete (llevando mensajes de una punta a la otra de la ciudad o haciendo colas de horas y horas para realizar el trámite que el que te contrata no está dispuesto a hacer) y cosas así hasta que decidí estudiar.
    Trabajar y estudiar no es fácil, sobre todo si se te dio por una carrera larga, que cuando la terminaste más por empecinado que por otra cosa, descubrís que no la vas a ejercer nunca porque no te gusta. Pero es un título universitario y cuando te presentás a otros laburos, no te toman porque te lo tienen que pagar.
    Así que me decanté por la carrera de mi vocación, donde te toman con o sin experiencia (se estudia en la Escuela de Cadetes de la Policía) y te hacen sentir el novato hasta que el fuego te bautiza como bombero.
    Ahora, como un gusto personal, me anoté en otra carrera que tampoco voy a ejercer pero que espero me sirva para mí: Letras.
    Me alegra mucho saber que vas a poder trabajar de lo que te gusta.
    Un abrazo grande.

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    1. Qué interesante todas esas experiencias, Simón. Yo nunca tuve que trabajar en un oficio como los que comentas, que desgraciadamente están muy mal pagados y que además sufren una desmerecida falta de prestigio social. Sin embargo, creo que es muy admirable la gente que, como tú, os metisteis de lleno en el mundo laboral para salir adelante y no depender de nadie. Creo que lo "malo" de ser universitario y de que no te tengas que sacar las castañas del fuego por ti mismo te hace estar en ese sentido en una especie de burbuja.
      Me alegro también de que te hayan bautizado ya como bombero, profesión meritoria donde las haya, por el esfuerzo físico y mental que lleváis a cabo. Y que además hayas decidido estudiar una carrera por gusto, por afición, porque es lo que realmente te gusta, es para aplaudirte.
      El mundo laboral tiene sus pros y sus contras, así que imagino que uno de los obstáculos más difíciles es saber sobrevivir al día a día.
      Gracias por este estupendo comentario, Simón.
      Abrazos.

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  5. Hola Sofía, para empezar te digo que la cosa esta jodida, ja,ja,ja.
    Enhorabuena, lo importante es meter la cabeza. Esto es lo que me comentó un señor mayor que se jubilaba justo cuando yo obtuve mi primer si laboral. Y lo cierto es que tenía toda la razón. Una vez que entras a trabajar parece que las oportunidades van llamando a tu puerta. Desde luego que el esfuerzo y el trabajo duro son la clave para mantener o superar tus expectativas. Muchas suerte y muchas gracias por compartir tu experiencia.

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    1. Miguel, la cosa estuvo, está y estará siempre jodida, eso seguro jajaja.
      Como bien dices, este es solo el primer paso de una carrera que será muchas veces cuesta arriba y no siempre de color rosa. Esperemos que poco a poco las oportunidades se vayan dando y que los problemas se vayan afrontando lo mejor posible.
      Gracias a ti por estas reconfortantes palabras.
      Un abrazo.

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  6. Lo primerísimo ¡Enhorabuena Sofía! trabajar en lo tuyo, en lo que has estudiado y que te contraten para ellos, ya es un milagro de los grandes. Que te paguen lo que te mereces ya es otra cosa. ¡Bienvenida al mundo real y laboral manque te exploten!
    Mi experiencia personal: no trabajo en lo mío (licenciada en Bellas Artes), tuve que hacer oposiciones al Estado con Mayúsculas. ¡Ná que ver!, no tengo vocación de docente, así que ahí sigo, en Fomento...y la paredes de las casas de mi familia llenas de pinturas mías que al principio compraban y luego ya yo regalaba por falta de compradores. Lo que hay es lo que hay.

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    1. Tara querida, mil gracias por tus palabras.
      Soy consciente de la gran oportunidad que he tenido, tal y como andan las cosas en nuestro país. De las condiciones tampoco me quejo y aunque uno no se forre con lo que tiene, obtener algo para ir tirando es ya todo un logro.
      Bueno, no estarás dedicada a lo que te licenciaste, pero quiero creer que al menos estás conforme con tu trabajo.
      En cuanto a lo del arte, pienso que lo importante es la pasión y el disfrute que le pones a esas pinturas. Si son como tus relatos, puedes darte por satisfecha, sino por el dinero, al menos sí por el talento.
      Abrazos.

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  7. Puesto como están las cosas en todos lados, lo tuyo parece milagro. Así que ha tomarlo con calma y agradecimiento, siempre.

    Saludos y saludes.

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    1. Agradecimiento muchísimo, y calma toda la que pueda, a pesar de que soy un manojillo de nervios muy perfeccionista y exigente conmigo misma.

      Abrazos, Julio David.

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  8. A veces uno se lo inventa y le sale como a mi me paso.Y encima me encantaba.Podría hacer un relato de ello,pero eso será otro día, si lo hago.Siempre es una alegría trabajar en lo que a uno le gusta.Abrazos.

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    1. Estaría encantada de leer con detalle ese relato, Betty.
      Y así es, nada como sentir pasión por lo que uno hace.
      Abrazos.

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  9. ¡Muchas felicidades, Sofía!

    Me dijeron que con mi carrera no iría a ningún lado, pero ya llevo 6 años siendo profesora de inglés en una academia, guarderías y escuelas y me siento muy orgullosa de haberlo conseguido. ¡Y encima trabajando de lo tuyo! Sin embargo, reconozco que me encantaría trabajar en algún sector relacionado con la literatura. ¡Espero conseguirlo! Y en cuanto a las oposiciones. No sé pero yo no me veo con fuerzas, aunque nunca se sabe ;)

    ¡Un beso muy grande!

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    1. Laura, qué alegría me da ver que una persona con mi carrera haya tenido experiencias tan positivas!
      Si te digo la verdad, yo tampoco me veo haciendo oposiciones. Además, la literatura y la escritura también son uno de mis grandes sueños, pero como las ilusiones no traen a casa el pan, pues hay que buscar primero un trabajo en terreno seguro. A ver si más adelante te cumplen esas ilusiones :)
      Abrazos.

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  10. Hola, Sofía. Yo estudié arte y humanidades y me especialicé en Danza, durante mi primer año estuve trabajando en una pizzeria, luego de secretaria y luego en una librería, mientras seguía pagando cursos de danza para algún día dar clases de Ballet. Desde que me gradué han pasado 6 años y jamás logré que siquiera me llamaran a una entrevista, el acabose fue cuando quise hacer servicio social en mi última academia y me lo negaron porque sólo se lo daban a las más jóvenes, escribir esto es a la vez catarsis y a la vez rascar la herida porque decidí "poner los pies en la tierra" y estudiar "una carrera de verdad", por lo que dejé de bailar. Es duro estudiar algo tanto tiempo y no tener éxito y tener que tomar otros caminos, es muy duro. Pero ¡enhorabuena que tienes las capacidades suficientes para explotar todo lo que has aprendido! Aprovéchalo al máximo pero también disfrútalo. ;)
    Un gran abrazo.
    Sof.

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    1. Puedo imaginar lo duro que es tener que renunciar a un sueño, Sofía. A veces la vida se nos resiste y no entendemos por qué. Al menos, espero que esas experiencias hayan sido enriquecedoras para ti y que, a pesar de no dedicarte profesionalmente a la danza, puedas dedicarle parte de tu tiempo de alguna manera.
      Gracias por tus palabras.
      Un fuerte abrazo.

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  11. Hola Sofía.

    En primer lugar felicidades por estar trabajando en unos momentos que no son precisamente gratos para amplios sectores de la sociedad. Sean de la edad que sean.

    En segundo lugar "discrepo ligeramente" :)))) de esa definición tan arraigada: "...la cosa estuvo, está y estará siempre jodida, eso seguro jajaja."

    Si ese fuese a ser el futuro de cada uno, que no lo es, no es que hubiese que irse al frío de otro país, sino que habría que buscar, tal vez, otro planeta. Y como ello no es factible, habría que empezar por ver la realidad más próxima de otra manera.

    "Realidad" que no es la única realidad que concierne al ser humano. ¿O es que todo se reduce a aspirante a un puesto de trabajo?

    Es claro que no!

    Y también es claro, aunque de difícil comprensión/aceptación, que enrrocarse, aunque no sea sino verbalmente en: "jodida de por vida"(suele haber mucha carga emocional tras esas frases), no sería la mejor manera de vivir el presente y futuro de cada uno.

    A un cierto nivel de realidad/conciencia/realidad... se suele acabar recolectando lo que previamente se ha sembrado!

    ¡¡Cuidado con las palabras gratuitas!!

    Son de uso cotidiano, no lo dudo. Pero ¿son necesarias?

    Los porqués llevan a respuestas... que guardan relación con esos porqués previos. Si no hubiese preguntas "enlatadas" no cabrían respuestas "enlatadas"... Y, tal vez, la vida, libre de unas y otras, tomase por sí misma otros derroteros. Mundo laboral incluido!

    Un placer haber analizado tus analisis expuestos :)))))

    Fuerte abrazo, Sofía.

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    1. Hola, Ernesto.
      Caray, veo que te has tomado muy en serio un comentario previo cuyas palabras no me molesté demasiado en elegir. Tal vez con esa frase que has subrayado di inconscientemente muestras de un pesimismo exacerbado o de una ligereza al hacer tal afirmación. Sin embargo, cuando dije que la vida iba a estar jodida siempre, no quise decir otra cosa que, lo mires por donde lo mires, vivir es una experiencia dificultosa, dura, desafiante en todos los sentidos, pero no por ello imposible de afrontar.
      De hecho, lo que pretendía era seguir con algo de humor el comentario hecho por Miguel. De todas maneras, no te quito nada de razón en todo lo que dices. Si pensase que la vida es solo un valle de lágrimas que no ofrece oportunidades ni momentos felices, ni me hubiese molestado en escribir esta y muchas otras entradas en el blog :)
      Gracias por tus palabras.
      Un fuerte abrazo.

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    2. Hola Sofía... :))))

      Cierto humor era lo que llevaban mis palabras "analizando" las tuyas. Y cierto también, ya que así lo afirmas, que cierta "ligereza" sí se veía en las tuyas. Cosa lógica hasta cierto punto pues en este medio en el que decimos cosas no siempre se entienden del todo. Unos y otros.

      De todas formas destaca sobre todo en tu texto, y comentarios, esa calidad/claridad que te caracteriza. Lo que hace que su lectura sea siempre de interés.

      Fuerte abrazo, Sofía.

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  12. En mi opinion, la suerte hace mucho. Estar en el momento adecuado en el lugar indicado, y que la persona (o compañia en cuestion) quiera darte una oportunidad y hacerte ganar experiencia, lo es todo. Yo tuve mucha suerte cuando conseguí mi primer trabajo despues de la universidad. Lo primero que pensé fue... ¿Para que he estudiado si esto no tiene nada que ver? Pero siempre estaré agradecida por quien se arriesgó por mi en su dia :D
    Muchos animos con el nuevo trabajo!
    Besos!

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    1. Así es, Ali. La suerte es siempre determinante, aunque también lo es saber buscar y tener fe en lo que uno hace. Y ese trabajo, aunque alejado de la temática de tu carrera, estoy segura de que te ofreció experiencia y muchas oportunidades que ahora agradeces enormemente. Así va la cosa a veces.
      Muchas gracias, de verdad.
      Abrazos.

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  13. ¡Qué bien! Me alegro mucho por ti, Sofia. Que te vaya bonito, como dicen los hispanoamericanos. Aprovecha esta gran oportunidad, pues muchos jóvenes no la tienen y acaban convirtiéndose en ninis o en emigrantes. Mi hija menor, que es integradora social y ahora está acabando Educación social, solo encuentra ofertas como voluntaria, sin cobrar un euro. Que las propias instituciones, organismos o entidades con un claro objetivo social para integrar a la sociedad a jóvenes marginados o con riesgo de exclusión, sean las primeras en aprovecharse de sus propios jóvenes trabajadores de ese modo es deplorable.
    Cuando hace siglos me licencié en Biología, aunque la situación laboral del país no era ni mucho menos tan deficiente, ser biólogo entonces era como ser un paria. Aun así, tuve suerte, al principio, de obtener una beca en lo que ahora es el Instituto de Ciencias del Mar, en Barcelona, pero cuando se acabó dicha beca me tuve que buscar la vida hacia otros derroteros que acabaron "obligándome" a estudiar Farmacia. Biólogo frustrado de vocación y Farmacéutico por exigencias del guión. No obstante, no me puedo quejar, me ha ido bastante bien. Espero que a ti te vaya igual o mejor.
    Un abrazo.

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    1. Josep, mil gracias por tus palabras. Como ves, a veces la vida nos lleva por donde a ella mejor le parece sin tener en cuenta nuestras preferencias.
      En cuanto a biología, creo que hoy las salidas profesionales de esta carrera están bastante limitadas, pues más allá de la docencia no te ofrecen muchas otras posibilidades. Y lo que comentas sobre la carrera de educación social es sin duda vergonzoso, lo sé porque tengo amigas en la misma situación... En fin, es una de las partes negativas de cómo está montado el sistema.
      Un abrazo.

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  14. Que si me acuerdo? Como para olvidarlo... 3 meses de supuestas practicas no remuneradas (para que cogiera soltura). 2 años con un contrato en práctica cobrando 600 euros. Un año y medio más siguiendo con el contrato en practica cobrando 750 euros.. Y después querían hacerme un contrato en practica para otro año más de 800 euros. Trabajando en otro pueblo, con coche para arriba y abajo, con urgencias, con operaciones a la hora de comer y de cenar... Que en vez de 8 horas, eran casi 10... En fin... No guardo gratos recuerdos. Me quemaron. Fueron 4 años muy jodidos. Pero sí, cogí experiencia.
    Besos

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    1. Upps, pues veo que para ti fue muy duro, Violeta.
      Claro que, en el campo en el que te especializaste, las condiciones son mucho más precarias y extremas, al menos cuando todavía eres novato. Espero que ahora te encuentres a gusto y conforme con tu salario y profesión.
      Un beso.

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  15. ¡¡¡¡¡Enhorabuena!!!!
    Siempre he pensado eso que dices, hay que ser joven pero con mucha experiencia, y eso es imposible porque a esa edad, para tener formación y te has pasado la vida estudiando así que experiencia cero.
    Besos.

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    1. Gracias, Marigem!
      Así es, menos mal que hay quien se apiada de los novatillos jeje.
      Un abrazo.

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  16. Enhorabuena, guapa. No sé si me das envidia o pereza porque empezando, te queda mili para rato, que decían en mis tiempos.
    Recuerdo mis inicios laborales, en un instituto con la oposición sacada y con veinticinco años. Era una época mala para los interinos. Yo nunca lo fui. Nunca he hecho otra cosa más que dar clase. Lo sufro y lo disfruto, aunque el balance general es positivo.
    Te deseo que tu vida laboral sea al menos tan satisfactoria como la mía.
    Un beso.

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    1. Rosa, muchas gracias.
      No sé si tendré la fuerza y las ganas para sacarme una oposición, ni si trabajar en un instituto de por vida es lo que realmente deseo. Sin embargo, estoy segura de que la docencia es lo mío, a pesar de que, como bien dices, es una profesión que se sufre y se disfruta casi a la par.
      Un abrazote.

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  17. Bueno días, Sofía
    Tienes muchísima razón en lo que dices. Me alegro muchísimo por tí. Todo esfuerzo sin duda tiene su recompensa.
    Un beso y feliz finde.

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    1. Éowyn, miles de gracias.
      Ahora toca aprovechar al máximo esta oportunidad.
      Un abrazo y feliz sábado.

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  18. ¡Felicidades, Sofía! Siempre he pensado que una de las grandes carencias de nuestro sistema educativo, de las muchas, es que no se dedica tiempo a prepararnos para el mercado laboral. Pienso que desde niños, deberían dedicarse horas en el colegio para mostrarnos las distintas opciones para cuando acabemos los estudios. Entre ellas, la posibilidad de crear tu propio negocio. Pienso que para que aumente la oferta laboral necesitamos, obviamente, más empresas, más creadores de ideas de negocio... Recuerdo, en mi caso, que al terminar de estudiar la única opción que no me plateé fue esa: montar mi propio negocio. No lo vi en casa y eso me parecía una quimera. Pienso que esta posibilidad, cierta comprensión del mundo empresarial, mostrar los canales para que los jóvenes puedan desarrollar sus ideas, es algo fundamental que debería enseñarse en el colegio para quitarnos ese miedo a lanzarnos. Por supuesto, eso debería llevar aparejado un montón de políticas más para favorecerlo. Pero, sinceramente, creo que para que haya trabajo debe haber más negocios y empresas.
    La verdad es que tuve suerte, hice mi primera entrevista hace veinte años, y ahí sigo. Para bien o para mal.
    Un abrazo!!!

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    1. David, cuantísima razón tienes.
      Es increíble que en nuestro sistema educativo no se nos eduque (valga la redundancia) para ser más emprendedores y para conocer un poco más de cerca cómo funciona el mundo laboral. De hecho, este año en el máster de educación solo se enfocaban en enseñarnos cómo sacar una oposición (y ni eso), pero nada sobre las posibilidades de montar una academia o cómo optar a otro tipo de empresas. En fin, mucho nos queda por aprender.
      Me alegro de que sigas ahí al pie del cañón.
      Muchas gracias y feliz fin de semana.

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  19. ¡Hola de nuevo Sofía! Me alegro muchísimo de esta tu entrada en el mundo laboral (te aseguro que tal y comenzaba el artículo me esperaba algo más pesimista, jeje). Yo recuerdo que comencé en un programa del Ayuntamiento para jóvenes emprendedores (ejem) que luego se quedó en nada. Recuerdo, cómo dices, que al ser joven no costabas tanto, pero es que al principio vas con todas las ganas.
    Espero que todo te salga muy bien guapa. Mil besos.

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    1. Ziortza, mil gracias y bienvenida de nuevo!
      Imagino que mucho ha llovido desde ese programa para "jóvenes emprendedores", que suena muy bien pero no sé yo qué tal habrá sido su aplicación práctica.
      Ahora se abre una nueva etapa que hay que coger con ganas.
      Besos y feliz domingo.

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  20. ¡Enhorabuena! Pues no está nada mal 😊 Hasta que yo conseguí meter la cabeza en la educación, no me querían ni en los supermercados, ni en las tiendas, ni nada. 😅

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    1. Jo, Bettie, imagino que fueron épocas difíciles aquellas. Pero bueno, ahora tienes tu plaza bien ganada y no hay quien te la quite ;)
      Gracias y abrazos.

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  21. Sofía, ¡qué bien! Me alegro muchísimo por ti, bienvenida al mundo laboral, :)
    Te doy la razón, exigen mucho a los jóvenes, pero a los mayores los jubilan antes de tiempo, como si su experiencia no valiese nada. Es muy difícil a cierta edad empezar de cero.
    Bueno yo hace muchos años que empecé, bufff llevo en la misma empresa desde los 19 años, alterné estudio con trabajo, no me quedaba otra, y desde entonces aquí me tienes, eso sí, siempre formándome, que no podemos perder conocimiento.

    Un besazo.

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  22. Ay, Sofía, mi primera experiencia laboral... La primer, y la última. Fue hace once años.. Mi corazón se iba a salir... De profe de Filosofía. Once años de sensaciones contrapuestas, hasta que llegué a la firme conclusión de que la enseñanza no era lo mío (para nada). Me alegro muchísimo por ti; se abre ante ti un mundo interesante, ya nos irás contando qué tal. Yo, desde luego, te deseo lo mejor.

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