Índice Cómics y series
Índice Películas
A
D
G
H
I
J
L
M
O
P
R
S
U
V
Mi grasa y yo
Curioso y raro título el de hoy, ¿verdad? Vuelvo nuevamente con un cómic, pero esta vez con una temática diferente, muy actual y con la que seguramente muchos y muchas (especialmente muchaaaas) nos sentiremos identificados. La protagonista de esta historieta no es una mujer ni joven, ni guapa, ni feliz, por una sencilla razón: está gorda. Y no, no es ese complejo paranoico que muchas mujeres experimentan cuando en realidad están estupendas, sino que es la pura verdad. Está gorda, tiene sobrepeso, y lo peor de todo es que no puede solucionar su problema.
Como cabe esperar, recurre a los métodos típicos para adelgazar: dietas, cremas, verduras, ejercicio... pero su escasa fuerza de voluntad la conduce siempre al mismo camino de derrota y culpabilidad.
Sí, en cierto modo es una historia bastante cruda, pues vemos cómo la protagonista debe convivir día a día no solo con su propio malestar personal, sino que además tiene que aguantar las miradas y comentarios de los demás. Porque al fin de cuentas, sabemos que es la sociedad la que impone los cánones de belleza, de lo que es admirable y lo que, por el contrario, causa repulsión y rechazo a quienes nos rodean.
Obviamente si eres hombre y también tienes este problema sufres por estos valores sociales, pero hay que admitir que son las mujeres las que sufren las peores consecuencias. Por mucho que se haya evolucionado, la mujer se ve siempre sometida a esa imposición de estar guapa, joven, y sobre todo delgada, de tener buen cuerpo. La prueba de ello es que los anuncios sobre cereales, cremas adelgazantes, dietas, cirugía estética y un larguísimo etcétera están protagonizados en su mayoría aplastante por chicas (sí, digo chicas, que además están súper delgadas y que de forma absurda venden productos para bajar de peso, alisar arrugas que aún ni les han salido o tonificar sus ya planísimos vientres).
Death Note
Hoy me toca reseñar uno de los pocos animes que he tenido oportunidad de ver. Como imaginaréis, este tampoco constituye uno de mis entretenimientos favoritos, pero os digo desde ahora que Death Note merece una mención especial, tanto por la calidad de su historia, desarrollo y personajes, y principalmente por la temática que trata. Plantea una situación que nos hace reflexionar sobre la muerte, pero sobre todo sobre el poder y la capacidad para decidir e implantar lo que se conoce como El Bien, que curiosamente depende mucho de la subjetividad de cada uno.
Pongámonos en situación: nuestro protagonista es un inteligente estudiante japonés que cierto día se topa con un cuaderno cuyo título es Cuaderno de muerte. ¿Cuáles son las características de esta libreta de apariencia corriente? Pues todo aquel que se encuentre con ella, no solo se convierte instantáneamente en su dueño, sino que además se le otorga el poder de matar a quien se desee, con la condición de conocer el nombre real y la apariencia física de dicha persona.
Basta con escribir su nombre y, si se desea, especificar las causas de su muerte. Además, el dueño del cuaderno irá siempre acompañado de un Shinigami o Dios de la Muerte, algo así como un guardián, pero que de todas formas no influye en absoluto en las decisiones de quien posee el cuaderno. Light Yagami, el joven protagonista, se hace con este peligroso poder y comienza a tomar las vidas de todos aquellos que hagan el mal. Pederastas, asesinos, ladrones y todo tipo de criminales mueren uno tras otro sin explicación aparente, hecho que conmociona tanto a los ciudadanos como a los medios de comunicación.
Pongámonos en situación: nuestro protagonista es un inteligente estudiante japonés que cierto día se topa con un cuaderno cuyo título es Cuaderno de muerte. ¿Cuáles son las características de esta libreta de apariencia corriente? Pues todo aquel que se encuentre con ella, no solo se convierte instantáneamente en su dueño, sino que además se le otorga el poder de matar a quien se desee, con la condición de conocer el nombre real y la apariencia física de dicha persona.
Basta con escribir su nombre y, si se desea, especificar las causas de su muerte. Además, el dueño del cuaderno irá siempre acompañado de un Shinigami o Dios de la Muerte, algo así como un guardián, pero que de todas formas no influye en absoluto en las decisiones de quien posee el cuaderno. Light Yagami, el joven protagonista, se hace con este peligroso poder y comienza a tomar las vidas de todos aquellos que hagan el mal. Pederastas, asesinos, ladrones y todo tipo de criminales mueren uno tras otro sin explicación aparente, hecho que conmociona tanto a los ciudadanos como a los medios de comunicación.
La muerte llega a Pemberley
Muchas veces es frecuente encontrar historias basadas en otras historias. Es decir, una novela que utiliza los personajes de alguna otra obra, pero adaptándolos a una nueva trama o a nuevas características que les da el autor. Es el caso de La muerte llega a Pemberley, que utiliza nada más y nada menos que los personajes de la célebre obra Orgullo y Prejuicio, para añadirle un cariz policíaco y de misterio.
Hay quienes no parecen tener problemas con este tipo de libros, pero sí es cierto que muchos lectores muestran su desagrado porque consideran una forma de aprovecharse de una obra ya consumada para asegurarse el éxito, lo cual, en mi opinión, es bastante cierto.
No obstante, La muerte llega a Pemberley me gustó, no es una novela inolvidable, pero entretiene y está bien lograda; tanto los personajes como el estilo se acercan bastante a la esencia propia de Jane Austen. Le da un toque diferente añadiendo el tema del asesinato, pero sin abandonar el alma de una obra escrita en el s. XIX. La autora, P. D. James, es famosa por escribir novelas de este tipo. Nunca antes la había leído, os recuerdo que no es mi temática favorita, pero como dije el libro está bien para pasar el rato.
Entonces, ¿cómo se reformula uno de los clásicos por excelencia?
Seven
Siete son los pecados capitales: gula, avaricia, pereza, lujuria, soberbia, envidia e ira. Un hombre obsesionado con el bien persigue a siete personas que presentan alguno de estos pecados, y les hace pagar por ellos, según las características de cada uno. Por supuesto, empleará la violencia y la sangre (mucha sangre) para transmitir sus buenas enseñanzas y mostrar las consecuencias de cometer estas faltas. Sin embargo, cada asesinato está milimetrado y cifrado para que los agentes de investigación, protagonizados por Brad Pitt (PERFECCIÓN) y Morgan Freeman (también genial, por supuesto) vayan descubriendo, en una especie de juego, cómo y dónde se va produciendo cada uno.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)
La autora del blog
Archivo del blog
-
►
2018
(32)
- ► septiembre (1)
-
►
2017
(70)
- ► septiembre (6)
-
►
2014
(53)
- ► septiembre (9)
-
►
2013
(141)
- ► septiembre (11)
El que busca, encuentra...
No al plagio

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
Pienso, luego escribo sobre...
Animales
Arte y cultura
Breves
Bukowski
Cambio climático
Chaplin
Ciencia-ficción
Cine
Citas con autores
Confesiones
Creación propia
Cultura
Curiosidades
Distopía
Educación
Ensayo
Experiencias
Favoritos
Feminismo
Gatos
Guerra
Hablando de libros
Humor
Infancia
James Rhodes
Lingüística
Listas
Madres
MetaEscritura
Muerte
Mujer
No me gusta
Opinión
Reflexión
Relatos
Santiago de Compostela
Sexualidad
Shakespeare
Sobrevalorados
Sociedad y crítica
Testimonios
Universidad
Viajes
Vida Laboral
Virginia Woolf
amor
decepciones
odio
padres




