Moll Flanders

Ladrona, prostituta y presidiaria: Moll Flanders no las tenía todas consigo. Para aquellos que no la conozcáis, esta es una novela del escritor Daniel Defoe, artífice de Robinson Crusoe, uno de los grandes clásicos de la literatura universal. Se publicó en el año 1722, en una época en la que se  empezaba a asentar el sistema económico que poseemos en la actualidad: el Capitalismo.


En medio de una sociedad burguesa, Moll Flanders es una mujer que debe buscarse la vida para sobrevivir, aprovechando todas las oportunidades que el destino le va concediendo. Mediante su propia voz, Moll va dando forma al relato de su vida, describiéndonos paso a paso todos los acontecimientos, amantes, mentiras y negocios sucios que forman parte de sí misma.


Lo que sin duda me sorprendió más es el desparpajo y la sinceridad (entre comillas) con la que la protagonista nos cuenta su historia. Estamos en pleno siglo XVIII, una época en la que el papel de la mujer se limitaba a la vida conyugal y familiar, al cuidado del marido y de los hijos, al recato y a la sumisión, entre otras cosas. Pero Moll Flanders es la antítesis de ese prototipo femenino de la época, y no cumple ni uno de esos requisitos, sino al contrario: es una mujer que busca su propio interés (especialmente el económico), que no duda en engañar a los hombres, robar, pecar e incluso comportarse como una madre desnaturalizada. Y es que Moll vino al mundo con la palabra INDIVIDUALISTA pintada en la frente.

Daniel Defoe
Aunque parezca que la estoy criticando, lo cierto es que es un personaje que me ha gustado mucho. No os voy a engañar: no se trata de una novela apasionante, llena de acontecimientos inesperados y de personajes inolvidables, sino que a veces se hace un tanto repetitiva; pero que al fin y al cabo resulta interesante por la forma en que retrata la sociedad y la mentalidad del momento, las dos caras de una moneda, por así decirlo, y las consecuencias de un nuevo sistema económico.

Como digo, es un personaje femenino diferente, y que, creo yo, merecería estar más presente en la literatura. Además, me sorprende que Daniel Defoe, desde su perspectiva masculina, sepa ponerse muy bien en la piel de una mujer víctima de las convenciones de una sociedad, no sin antes usarla como medio para "ironizar" ese estilo de vida y ese arrepentimiento del que después nos habla la protagonista. Y es que ya se sabe lo que dicen por ahí: "El que se arrepiente es como el que no ha pecado".

CONVERSATION

7 comentarios:

  1. No lo he leído pero no descarto hacerlo en algún momento. Abrazo!

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  2. Este no lo he leído por haber visto la peli. Pero me animas a darle una oportunidad...
    Besotes!!!

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  3. No conocía el libro pero sí la película. Dafoe nunca me atrajo demasiado así que este lo dejo.

    Besos.

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  4. Pues tengo mis dudas. No parece una mala novela, y la época en que está ambientada me atrae -sobre todo por el tema de la mujer en esa época-. Pero no termina de convencerme.

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  5. Lo leí hace mucho, porque claro, la protagonista era una tentación. Como por aquel entonces (bueno, ni este) tampoco el instinto maternal había llamado a mis puertas no me preocupaba esa visión de "madre desnaturalizada" que comentas, pero sí su rebeldía y hasta si me apuras su egoismo (porque no concibo como que el egoísmo sea siempre negativo).

    Besos

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  6. La tengo pendiente desde hace siglos, aunque pensaba que tiraría más a la picaresca que al drama.
    Un beso

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  7. Lo tengo pendiente porque lo tiene mi madre. Lo que si conocía era la peli que no me disgustó. A ver si lo leo alguna vez.
    Un beso!

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