Las bestias ya no viven en los cuentos

Las bestias ya no viven en los cuentos. Es cada vez más obvio que viven entre nosotros, muchas veces sin que nos percatemos de que lo son. Se han hecho tan realistas sus disfraces, que ya les damos los buenos días, las invitamos a nuestras casas, las saludamos en el portal, sin saber en lo que se convierten al cerrar la puerta tras de sí. 
La ficción es la que ahora traspasa la realidad, sorprendiéndonos con las dosis de fantasía y terror que de forma cada vez más habitual acompañan las noticias, los telediarios y la prensa. Lo irreal hecho real.
A una velocidad de vértigo, nos hemos ido acercando a esos mundos muy, muy lejanos, en los que los monstruos, las brujas, los ogros o los ladronzuelos, al final y para nuestra alegría, acababan encerrados, aleccionados, vencidos. Pero ahora, se hace cada vez más difícil encontrarle la moraleja al cuento en el que nos encontramos. Con mucha frecuencia, los malos se salen con la suya, sino libres de sus crímenes, al menos recibiendo un castigo irrisorio en proporción a sus maldades.
Si no, pensad en cuántas estacas se han clavado ya en los corazones de quienes son inocentes. En todos esos Dráculas que por sus poderes de condes no han encerrado en la mazmorra. En todos los lobos que se han comido ya a demasiadas Caperucitas. En los muchos barbaazules que han degollado a sus mujeres. En las manzanas envenenadas con las que nos alimentan cada día. En los lobos que soplan y soplan hasta derrumbar nuestras casas. En todas las bestias que se quitan para siempre la careta de príncipes azules.
Y todos ellos que actúan en solitario o en manada, campando a sus anchas en un mundo donde los héroes y heroínas, las hadas madrinas o la magia potagia poco pueden hacer, pues la Dama de la Justicia, quien es quien tiene el poder, no puede ver lo desequilibrada que lleva su balanza.
Cuando yo era niña temía a los fantasmas, los nigromantes, los payasos diabólicos. Pero cerraba el cuento y ahí se quedaban, atrapados, impotentes, teniendo su merecido. 
En cambio, este cuento me aterra incluso de adulta. Porque aquí los monstruos son los que van vestidos de carne y hueso.


Publicado el 2/5/2018

CONVERSATION

45 comentarios:

  1. Los cuentos son una visión edulcorada de la realidad, los monstruos siempre han vivido entre los humanos.

    Saludos.

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  2. Eso fue precisamente lo que hicieron los hermanos Grimm y Charles Perrault: edulcorar la monstruosidad de la vida real.
    Saludos.

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  3. Hola Sofía, la realidad siempre superó a la ficción, cuentos incluidos....
    Gracias pasa buen día, besos contados..

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    1. O la ficción se está pareciendo peligrosamente a la realidad.
      Gracias a ti, abrazos.

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  4. Aquellos cuentos que en principio eran para adultos y que poco a poco se los contamos a los niños, ahora las historias de miedo son reales, asoman por cualquier esquina. Muy buena reflexión, una mirada a la realidad. Abrazucos

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    1. Gracias, Ester. Qué pena que esos monstruos no puedan quedarse encerrados en el cuento.
      Un besote.

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  5. Lobos disfrazados de ovejas.
    Se me eriza la piel al pensar que las leyes actuales, y algunos jueces que la aplican, no puedan o quieran ver la gravedad de una violación evidente y evidenciada.
    Sofía, sin duda, hay monstruos, y en manada son aún más peligrosos.
    Cuidate corazón.

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    1. Ya ves, Tara, que las bestias no solo actúan al margen de la ley, sino que incluso están, en algunas ocasiones, amparadas por la misma.
      Habrá que cuidarse de estos monstruos.
      Un besazo.

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  6. Una cruda y, por desgracia, acertadísima reflexión, Sofía. Este cuento sí que da miedo y además no parece tener final, como cada día se demuestra en los telediarios. Si lo pienso demasiado, casi me dan naúseas...

    Me ha encantado leerte porque, aunque es aterrador lo que dices y sé que tienes razón, yo no habría sabido decirlo mejor.

    ¡Un beso grande!

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    1. Julia, mil gracias. Pena que estos cuentos nos asusten también de adultos.
      Un fuerte beso.

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  7. Qué puedo decirte querida Sofía. Los monstruos reales son mucho más aterradores precisamente por esos disfraces que saben usar. La barbarie le gana casi todas las partidas al sentido común.
    No imagino lo que debe ser ser mujer y vivir en un mundo donde cualquiera en cualquier lugar te puede arrebatar la vida habiéndose divertido antes. Y que se queden así, tan tranquilos.

    Un gran abrazo amiga querida.

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    1. Ya ves, Gilo, la indignación y el miedo de las mujeres que, por nuestro género, tenemos que vivir con un peligro añadido en este mundo ya de por si aterrador. A ver si conseguimos de una vez acabar con los malos de la película.
      Otro fuerte abrazo.

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  8. Los cuentos de hadas, brujas y ogros de nuestra infancia terminaban con el correspondiente castigo a los malvados y los príncipes y las princesas vivían felices "para siempre".
    Actualmente, como reflejás inteligentemente en el texto, la realidad se ha convertido en un cuento de terror. A veces me pregunto si no fue siempre así desde que el mundo existe, solo que antes no se sabía. Ahora, con los medios de comunicación solazándose en cada tragedia, crimen, violación, las difunden, casi en vivo y en directo y a todas horas, lo que ocurre aún en el más apartado rincón.
    Un gusto pasar por aquí, Sofía.
    Abrazo grande.

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    1. Claro que existían, Mirella. Pero el tema está en que antes muchas de estas barbaridades pasaban más desapercibidas. Eso es lo más terrorífico del asunto: que las bestias han estado siempre ahí, y no siempre fuimos tan conscientes como lo somos ahora.
      Gusto por tenerte dejándome unas palabras.
      Un besazo.

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  9. Muy buena y muy oportuna tu entrada. Buena en el contenido y buena en la forma porque está muy bien escrita.
    Los cuentos de hadas siempre me parecieron terroríficos y poco aptos para los niños (salvo que queramos ponerles en contacto con la realidad desde pequeñitos), pero ahora, parece que la realidad quiere superar a los cuentos y se ha vuelto mucho más terrorífica; ha rescatado los monstruos de su prisión de páginas y tintas y los ha puesto a caminar entre nosotros.
    Que el lobo feroz nos salve de tanta iniquidad.
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. No sé yo si podremos salvarnos, que ahora los lobos tienen a muchos hombres y mujeres poderosos de su lado.
      A ver cuándo despertamos de nuestro hechizo.
      Un besote.

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  10. Hola Sofía, muy chula la renovación gráfica del blog, me gusta.

    Buen texto el redactado: conciso, directo y lleno de triste realidad. Por mi parte y desde ya algún tiempo pienso que la realidad en demasiadas ocasiones supera a la ficción y casi siempre para mal.
    La manada, el caso del niño de Almería, los terribles casos de pederastia que se vivieron en Madrid hace ya algo de tiempo y otros sucesos semejantes, hacen pensar que los monstruos de los cuentos son seres angelicales en comparación con esta gentuza.

    Un abrazo.

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    1. Miguel, me alegro que te guste los retoques que hice. Creo que a veces menos es más y es preferible abogar por la sencillez en la apariencia del blog.
      Y por el resto, qué puedo decir. A veces se lee y se escucha cada cosa que te hace pensar en que hay demasiadas bestias sueltas con las que la justicia es demasiado blanda, o eso me parece.
      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo.

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  11. Hola Sofía, excelente tu reflexión y cierta por desgracia. Solo es necesario escuchar y leer un par de días las noticias para ver que el mundo se ha vuelto loco y que el mal parece campar a sus anchas y no pasa nada, es el mundo al revés los monstruos campan a sus anchas y con total impunidad.
    Al final va a ser verdad que los malos son los que siempre ganan.
    Besos

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    1. Si no ganan siempre, al menos da la sensación de que ganan con mucha más frecuencia de la que deberían o de que no tienen lo que se merecen por las atrocidades que cometen. Pena que no haya varita mágica que cambie esa realidad.
      Un abrazo, Conxita.

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  12. A mí lo que me da miedo es que aún haya gente que defienda a los malos de los cuentos. No sé, empiezo a pensar que esto ha existido siempre, y me da miedo hacia donde va la sociedad. Todavía no entiendo la sentencia, ¿esos jueces no tienen hijas o sobrinas para sentir un poco de empatía??? O quizás piensan así realmente y ya esta.
    Yo cada vez que veo las noticas me doy cuenta de lo mal que está el mundo, y se oye cada historia tan rara y macabra...en fin no sé hacia dónde vamos...
    Muy buena reflexión!! Un besito!!

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    1. Es indignante, absurdo, aterrador. Pero así ha sido desde el principio de los tiempos, María. El machismo no se ha detenido nunca ante hermanas, sobrinas, madres o hijas porque las relaciones de poder se establecen por encima de cualquier parentesco o lazo relacional. El lobo se comería a Caperucita aunque esta fuese su propia hija.
      Un abrazote.

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  13. Este cuento sí que da miedo. Porque no se quedan encerrados en los libros. Porque no sabemos dónde están ni quiénes son los monstruos. Y encima estos monstruos parecen tener más derechos que las víctimas.
    Gran reflexión la que has hecho hoy. Y muy bien escrita.
    Besotes!!!

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    1. Margari, muchas gracias.
      A estos malos, si los encierran, los dejan muy poco tiempo en el calabozo, me parece a mí, con derechos que, como bien dices, están lejos de merecer.
      Un beso grande.

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  14. sin duda me quedo con tu reflexion y me lo apunto! gracias por tanto que nos enseñas! besitos!

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    1. Aniña, gracias a la gente como tú que se toma el tiempo de leerme y de recordarme que los buenos del cuento también estamos presentes :)
      Un besote.

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  15. Fantástico artículo y muy bien traído. Bueno, desde luego es un tema del que podemos sacar jugo más allá del asco que nos puedan producir tipejos como los de esa banda. En este caso me voy a centrar en la responsabilidad de la clase política. Recuerdo hace unas semanas, cuando detuvieron al asesino de Diana Quer, cómo determinados partidos proponían la derogación de la prisión permanente revisable, se decía que el fin de la cárcel era la reinserción, no el castigo. Y ello con el cuerpo presente de la pobre muchacha. Tras la famosa sentencia, esos mismos partidos hablan de que hay que aumentar las penas en los delitos sexuales, por cuanto deben castigarse de forma ejemplar. En el trasfondo, puro interés electoral. En España, sin esa prisión permanente, ningún preso puede estar en la cárcel más allá de los veinte años. DE hecho, el llamado violador de la Verneda va a salir en breve sin estar rehabilitado. ¿Qué marca la diferencia entre la condena como castigo, la reinserción y la protección a la sociedad de esta clase de alimañas? Fíjate que a cualquier violador reincidente a partir de la segunda agresión le sale gratis. Y el problema es que los políticos son los que hacen las leyes que los jueces deben aplicar, y más los jueces penales los cuales están obligados por la presunción de inocencia.
    Por otro lado, y compartiendo la indignación general, tendríamos que reflexionar sobre la presión popular sobre las resoluciones judiciales. ¿Por qué estas manifestaciones en este caso y no, por ejemplo, en el de Diana Quer o el más lejano de las niñas de Alcacer? Hace unos días escuché que una persona de setenta años había sido condenada, por un jurado, a dos años de cárcel por haber matado con un disparo a unas bestias que habían entrado en su casa y estaban agrediendo a su esposa? Algo que ni te imaginas cómo me indignó, pero que sin embargo solo ha merecido un par de minutos en un telediario.
    En todos esos casos, desconocemos los hechos, los vídeos, las declaraciones... ¿quién decide lo que debe indignarnos y lo que no? En el caso del violador de la Verneda, por ejemplo, no parece que vayan a organizarse manifestaciones para pedir que permanezca en cárcel, por ejemplo.
    Espero que no se me malinterprete. Si por mí fuera esas alimañas de la manada tendrían que estar en la cárcel treinta años o más, pero ya sabes que siempre me gusta dar una vuelta de tuerca en tu magnífico espacio que es una verdadera invitación a la reflexión. Un abrazo!!

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    1. David, qué gusto da leer tus respuestas a las entradas del blog. Vayamos por partes, que has sacado muchos temas de gran interés.
      En primer lugar, el oportunismo y la hipocresía política que me enferman y me sacan de quicio porque es precisamente gracias a ello que no avanzamos en muchos aspectos legislativos. Cuando fue la polémica de la prisión permanente revisable, no salía de mi asombro al ver tantas opiniones en contra de la misma, abogando por esa utopía de la "reinserción social". ¿De verdad se piensa toda esa gente que una persona que ha cometido 17 violaciones va a reinsertarse? ¿Que José Bretón, después de quemar a sus propios hijos, va a volver a ser un ciudadano más? ¿Que un asesino confeso y sanguinario va a aprender de sus errores y dejar de representar una amenaza para la sociedad? Y sobre todo, ¿realmente se merece esa gente una segunda oportunidad después de tales daños? Amos hombre, no me jodas. Se trata sencillamente de nuestra ridícula ceguera ideológica que no nos permite tener un debate honesto y nos hace caer en continuas contradicciones.
      Por otra parte, estoy de acuerdo en que no todos los casos reciben la misma atención mediádica. ¿Por qué? En primer lugar, yo creo que se trata, por un lado, de un fenómeno aleatorio, de que hay noticias que causan mayor impacto en la opinión pública. Y en segundo lugar, está, cómo no, la manipulación y los medios de comunicación que manejan y escogen la información a su antojo. De hecho, poco después de salir la sentencia de la manada, leí una noticia sobre una joven que también había sido víctima de una violación en grupo aquí en España, pero que había pasado totalmente por debajo de la mesa. A unas noticias se les da más bombo que a otras, eso está clarísimo.
      También es verdad que estamos en un momento de convulsión social en cuanto a los derechos de las mujeres se refiere, sobre todo en lo tocante a los delitos sexuales. Hemos despertado de nuestro mutismo, al fin, por lo que ahora exigimos que se legisle con mayor dureza y por eso nos indignamos ante lo humillante y blando de ciertos argumentos y sentencias, cosa que causa cada vez mayor repercusión. Así que yo me consuelo al menos con la reacción social, con ver que la gente se está dando cuenta de la gravedad del asunto.

      El caso que me comentas del hombre al que asaltaron en su casa lo conocía y también me resulta imposible de entender. Es, además, tremendo que no haya tenido más cobertura, por convertirse en otro de esos casos que pone en evidencia la necesidad de endurecer y modificar nuestras leyes, porque hay cosas que sencillamente no tienen sentido.
      En fin, David. Que está claro que las bestias hacen de las suyas porque nuestra justicia se comporta a veces como una madre condescendiente con ellas. Y quienes lo pagamos, claro, somos los demás.
      Un abrazo!!

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  16. Estamos rodeados de simios que no respetan la ley ni mucho menos la ética. Somos muchos. Lamentablemente es esperable que, entre millones, surjan ovejas negras-negras. Muy negras.
    Te dejo un abrazo, Sofía.

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    1. Y además está el increíble hecho de que son esas ovejas negras las que más resaltan, tal vez porque las dejamos hacer más de lo que deberíamos.
      Te dejo otro, Julio David.

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  17. Qué buen artículo.
    Lo malo no solo es que ya no vivan en los cuentos, es que a las víctimas se las estigmatiza de tal manera que si esto no cambia llegará un día en que se lo callen.
    Lo bueno es que la gente está respondiendo y no se quedan callados ante semejante sentencia.
    Besos.

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    1. Eso es lo que me alegra a mí también, Marigem. Que la gente está empezando a reaccionar y que ciertas injusticias se están destapando ahora más que nunca.
      Un besazo.

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  18. Y lo peor de todo es que no podemos decir aquello de "colorín, colorado, este cuento se ha acabado", porque, por desgracia, sigue y sigue, dura y dura. Ojalá existieran esos superhombres o superwomen de las películas de la factoría Marvel, que pueden con todo y contra todo, y se llevaran muy lejos a los villanos que tanto nos atormentan. Pero eso no sería más que otro cuento y, como tal, irreal. Una pena.
    Un abrazo.

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    1. Sí, Josep, este es el cuento de nunca acabar. El problema no está en que se acabe, porque los malos siempre van a estar en el cuento haciendo de las suyas. El tema es que se llevan ellos todo el protagonismo y se salen demasiadas veces con la suya. Solo nos podemos rescatar nosotros mismos, me temo.
      Abrazos.

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  19. Cómo ha dicho algún comentarista, creo que estas cosas siempre han existido, quizás disfrazadas de otra manera, o porque la sociedad de aquella época no veía las cosas como se ven ahora. Afortunadamente en ese hemos cambiado. Aunque es cierto que algo va mal y más cuando estas cosas se producen con gente muy joven muchas veces, algo falla. Y me pongo de los nervios cuando hay personas que todavía no saben discernir lo que es una violación a una mujer, cuando debería estar bastante claro.
    Estupenda entrada, Sofía.
    Un beso.

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    1. Sí, Ziortza, este tipo de cosas ocurren desde tiempos inmemoriales. Es esperanzador que cada vez la sociedad sea más consciente del problema y que luchemos para acabar con él. Pero también me asusta pensar en el letargo, en el silencio y las injusticias tan grandes que se cometieron mientras nadie hacía nada al respecto.
      Creo que ya les iba tocando a los malos acabar con el cuento.
      Un abrazo grande.

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  20. hola Sofia! estamos viviendo momentos terribles, todo patas para arriba,en Argentina reciben los tiros la gente que trabaja, como los colectiveros o que anda por las calles por quedar en medio de un tiroteo, no se sabe que pasara al salir de casa....ojala todo cambie pronto y los malos se borren del mundo, total no sirven para nada mas que maldad, son irrecuperables y lo peor que son menores e impunes por eso, terrible, excelente tu relato! saludosbuhos

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    1. Las bestias andan sueltas por todas partes, Buho.
      Gracias de corazón.
      Un abrazo.

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  21. Tristemente la realidad siempre superó a la ficción y los cuentos que nos contaban de pequeños, lejos de prepararnos para esta trágica realidad, nos han conducido a una especie de somnolencia que nos ha impedido ver lo que se nos venía encima. No entiendo porqué ha tenido que pasar esto para que la sociedad lo advierta. ¿Es qué antes no se sabía?

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    1. Se sabía, Norte, pero se callaba. O no existía tanta información, tanta concienciación, así que los hechos pasaban desapercibidos. Las bestias siempre han estado sueltas, el problema es que es ahora cuando más nos damos cuenta de lo reales que son.
      Abrazos.

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  22. Hola Sofía, bien redactada, bien reflexionada y oportuna esta entrada tuya. Lo de estos tipejos me repugna, fue oír la sentencia y sentir una profunda indignación por lo que representa para la seguridad de nosotras, las mujeres ante una agresión sexual. ¿Qué falla, las leyes, o los encargados de aplicarla, o ambos?. Aquí mi vecina Nagore en unos San fermines intentó resistirse y todos sabemos como acabó, él ahora sigue con su vida y ella en el cementerio, Qué asco!! es eso lo que quieren?.
    Nos estamos acostumbrando a ver casi diariamente sucesos crueles y sin sentido,la foto de un niño muerto en la playa, mujeres asesinadas por sus parejas, pasamos de una barbarie a otra sin darnos tiempo a reaccionar, nos estamos volviendo insensibles, se está perdiendo humanidad? ¿Qué está pasando?.
    Un abrazo fuerte Sofía

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    1. Lo de la Manada es demencial, y el caso de Nagore y el médico asesino que ya ejerce como si nada me revuelven el estómago y me llena de amarga rabia. ¿Cómo es posible que salga tan barato matar en este país? Lo dicho, las bestias andan sueltas y la justicia no es capaz de defendernos ante ellas.
      Gracias, Mer.
      Un abrazo para ti también.

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  23. Hola Sofía, tu reflexión es más que compartida por la mayoría. Recreas una realidad y la comparas con los personajes de aquellos cuentos infantiles que leíamos de pequeñas. Y es así, la moraleja les favorece a los malos, muy malos, no hay malotes. La corrupción viene a más y los finales felices a menos. También los medios menean, dejan macerar el morbo y a esa corrupción; los periodistas y los políticos son brujas y magos con un poder mórbido para extraer la bilis social, enfatizando cada vez más en lo negativo y resoplando la brillantina lejos, la alejan para que no la veas. Tal vez habrá que llamar a Superman y Superwoman para que desde otra galaxia defiendan a la población. Los superhéroes, esos son los únicos que pueden hacer hoy algo ¿conoces alguno? antes había jueces como Baltasar Garzón, el capitán trueno, pero le cortaron las alas como a Ícaro. La esperanza nunca se pierde habrá que esperar a los acontecimientos y a esos héroes. Un abrazo

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    1. Creo que somos nosotros los que tendremos que hacer de héroes, luchando y reclamando un mundo más justo, porque, visto lo visto, de esta no nos saca ningún súperman con súperpoderes.
      Muy de acuerdo con todo lo que comentas.
      Un abrazo y gracias, Emerencia.

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  24. Si te tuviera a mi lado te daría un abrazo. No puedo estar más de acuerdo contigo. Da miedo la situación , y me parece que has enfocado el tema muy bien.
    Un besote.

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