El pasado capturado para siempre

No soy muy fan de las fotos. Ni de hacerlas, ni de que me las hagan. Soy fotogénica esporádica y no siempre tengo buen ojo para ver el ángulo perfecto desde el que inmortalizar una vivencia. No obstante y de manera extraña y contradictoria, sé apreciar lo sublime de las instantáneas, ya sean de papel o digitales, más aún cuando se trata de fotografías que cuentan historias del pasado. Entonces, se puede decir que las disfruto más después que en el momento de tomarlas. 
Y es que quién no se ha maravillado al abrir uno de esos álbumes antiguos y verse a sí mismo y a quienes le rodean tan distintos, tan cambiados, tan raros que te preguntas si es real lo que ahí ves. Cuando ojeo esas pequeñas y rectangulares historias perpetuadas de mis padres, mis abuelos y amigos, me asombro no solo por el paso evidente del tiempo, las ropas extravagantes, los peinados imposibles, las infancias y adolescencias comprimidas en un momento concretísimo, sino especialmente por el hecho de que hacer una fotografía esconde una magia, un poder inaudito que, a mi modo de ver, muy pocas cosas pueden igualar. Así, me arriesgaría a decir que este es es el único arte capaz de capturar el pasado para siempre de forma incorruptible. Porque, cuando miras de cerca una imagen, sabes que ese vestido que llevaba tu madre al cumplir 18 años era y será siempre azul, porque el día de la boda de tu primo llevabas una borrachera que el objetivo se encargó de evidenciar para generaciones venideras, o porque sabes que ese ser querido al que nunca conociste tenía una profunda mirada que es capaz de escrutarte incluso ahora, a pesar del tiempo y la muerte, a través del papel desvencijado. No hay posibilidad de manipular la realidad.
Son hechos específicos, verídicos y normalmente felices que solo una cámara puede hacer eternos. Y yo, mientras observo este álbum familiar, me asombro por lo mucho que cabe en apenas unas cuántas décadas: nacimientos, fiestas, bodas, viajes, paseos, reuniones, mudanzas, vacaciones, colegios, modas; cientos de secuencias capturadas de una película que se sigue rodando y de la que solo tenemos pequeños fragmentos de certeza gracias a la acción química de la fotografía. 
Pensándolo bien, tal vez debería dejar de decir que no me gustan las fotos, porque es una auténtica mentira. 


Publicado el 5/11/2018



CONVERSATION

23 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Yo sí soy muy fan de las fotos porqu emi abuelo siempre me decía que no tenía fotos de sus padres, a los que perdió muy pronto y que no hay nada tan triste que sentir, con el paso de los años, que la cara de tus padres se va borrando de la memoria.
    Yo tengo muchas fotos de mi infancia y lo valoro muchísimo.
    Lo único que no me gusta es el ostureo, y como ahora es tan fácil y barato hacer fotos, todo el mundo nos inunda en redes sociales de fotos, pero aún así me gusta.
    Muy feliz lunes.

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  2. De ahí que las imágenes fotográficas también se llamen instantáneas. Captan un momento, un instante, un segundo de nuestras vidas. Un album de fotos es algo casi mágico, pues ahí está condensada, comprimida e inmortalizada nuestra vida pasada. Es la forma de viajar en el tiempo y evitar que algo, que resultó feliz en su momento, pase al olvido.
    En el aspecto funesto, los fotógrafos profesionales, los reporteros gráficos hacen una gran labor al mostrarnos el horror de las guerras y el sufrimiento humano en unas instantáneas que nadie puede poner en duda y que sirven para inmortalizar hechos insólitos e históricos. Esto útimo me viene a la cabeza después de haber visto este fin de semana la película "El fotógrafo de Mauthausen".
    A mí me encantan las fotografías, verlas y hacerlas, aunque no soy muy buen fotógrafo, a pesar de haber asistido a un curso, jeje.
    Un abrazo.

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  3. A mi si me gusta la fotografía, desde la familiar hasta la artística, toda, incluso las que están desenfocadas, algo se puede sacar de ellas, precisamente por ello creo que estas equivocada al decir que "No hay posibilidad de manipular la realidad" que se lo pregunten a photoshop, programa fotográfico que odio.

    Saludos

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    1. jajaja no había pensado yo en el photoshop! De todas formas, yo me remonto a esa época en la que aún no existía ese dichoso programa y a las fotografías hechas en familia. Y aún así, aunque es verdad que con él se pueda editar la realidad, cuando veo una instantánea modificada hay algo en ella que me dice que no me están diciendo toda la verdad jeje.
      Un saludo.

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    2. La fotografia, tanto ayer como hoy, tiene mucha capacidad de engañar todo se puede hacer dependiendo donde pongas el foco, si lo cierras ves una imagen, bonita o fea, si amplias el foco esa imagen puede explicarla y dar detalles, hay muchos ejemplos, sobre todo en el fotoperiodismo, con foco cerrado dice una cosa, abierto puede decir lo contrario.

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  4. Me gusta la fotografía aunque no soy muy buena, tengo poca paciencia, y nunca salgo bien pero no importa. Un abrazo

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  5. A mí me gustan las fotografías, aunque solo las hago de paisajes, urbanos o naturales, y creo que no tengo mala mano. No suelo fotografiar gente y odio que me fotografíen, aunque la culpa de eso tal vez la tiene lo rematadamente mal que quedo siempre. No soy tan fea, hasta puedo resultar monilla 😂, pero en foto salgo de verdadera pena.
    En lo que tienes razón es en el papel de la fotografía para capturar la historia en todas sus facetas. Ver las fotos a antepasados es una verdadera experiencia.
    Un beso.

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  6. Hola Sofia, tu entrada me sugiere multitud de reflexiones en torno a por ejemplo como la fotografía sustituyó de alguna manera al mundo de los retratos en pintura e incluso me llevaría a reflexiones teológicas sobre por qué si de alguna manera el Dios cristiano quiso demostrar su existencia a través de su profeta y sus milagros no eligió una epóca en que estos hubieran quedado demostrados y documentados mediante la fotografía que es el mejor método de prueba existente en la actualidad.
    Por otro lado en lo personal me encanta hacer fotografías y me parece que cualquiera de nosotros hoy en día podemos ser reporteros y testigos de muchas cosas y vivencias a través de las cámaras de nuestro teléfonos. Aunque por otra parte, muchas veces estamos más pendientes de hacer fotografías que de capturar momentos vivenciales y disfrutar de la naturaleza o el paisaje urbano sin tener que dejar retratados todos los momentos de nuestra vida.
    Un gran abrazo y feliz semana.

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  7. Saludos Sofi, es cierto, tu entrada da para pensar en muchísimas cosas, así que probablemente escriba al respecto. Yo no soy fotogénico, es rara la imagen en la que salgo bien, porque según yo intento sonreír pero en la fotografía aparezco haciendo gestos. Yo tomo buenas fotos, y eso se debe únicamente a que sé encuadrar lo que voy a fotografiar, de forma que yo le hago buenas fotos a todos, pero casi nadie me hace una buena foto a mí, que frustrante, jajaja.
    Me ha gustado mucho la forma como relataste esta entrada.
    Te abrazo.

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  8. A mí me gusta la fotografía. Ver fotos, contemplar el paso de los años, recordar momentos, revivir sensaciones... Pero admito que no me gusta salir en ellas. Y elijo bien el momento en que quiero salir, el que quiero recordar para siempre. Aunque con la facilidad para hacer una foto que hay hoy día con el móvil, me parece que la gente está más preocupada por inmortalizar el momento que por disfrutarlo...
    Besote!!!

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  9. ¡Hola Sofía! Cuánto tiempo... Voy poniéndome al día poco a poco.
    Tu post contiene verdades como puños: imposible esconder esa realidad que queda plasmada en papel para siempre.
    A mí me encanta hacer fotos, salir en las fotos (aunque sea mal), hacer álbumes de fotos, etc. pero nunca he tenido una buena cámara,¡nunca! Y el teléfono (como su nombre indica) es para lo que es aunque nos resulte práctico a la hora de tomar fotografías.

    Besos

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  10. Para mí, después de la escritura y la lectura, la fotografía recibe la medalla de bronce. Hubo una época en que hice un curso para aprender a hacer el revelado; ahorré, compré la ampliadora y armé mi cuarto oscuro. Amo el blanco y negro. Pero la vida me llevó hacia otro lado y lo dejé.
    Todo lo que decís en tus reflexiones es tan cierto. Es una forma de capturar el tiempo, siempre escurridizo y sus huellas sobre cuerpos y caras. De conocer cómo eran nuestros padres de niños, los abuelos de jóvenes. De saber lo que hacen las guerras; cómo viven en países lejanos, de culturas diferentes; de apreciar la belleza de los paisajes.
    Me encantó cómo encaraste el tema.
    Un enorme abrazote, Sofía.

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  11. No tengo muy claro que el pasado pueda capturarse para siempre. O si es así, sirva para algo…

    ¿Cuándo he mirado yo las fotografías antiguas del pasado guardadas en una caja de zapatos? ¡Ni me acuerdo! Sé que están, recuerdo haberlas ojeado en alguna ocasión, pero es todo. Ni tan siquiera se las he enseñado a mis nietas, 7 y 14 años. Puede que en otros tiempos, de otros valores, con más sosiego y con “menos cosas por hacer”, alrededor de una camilla con brasero y por pasar un rato en familia entretenido, las sacase…

    ¿Pero dónde está esa tarde, esa camilla calentita, ese momento familiar, ese interés en conocer el ayer? ¿Lo capturó la cámara para siempre? Hoy los tiempos son otra historia…

    Tu relato, bien documentado y entretenido, sirve para situar momentos del pasado en el recuerdo inmediato. Pero no capturaremos este momento para siempre… ¡Dejaremos que vague libre en las memorias!

    Abrazos Sofía.

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  12. Un escrito sublime Sofía, lo comparto en su totalidad.
    Un abrazo y a ver si nos volvemos a ver algún día jajaja

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  13. Pues fíjate que no soy muy de ver fotos. En lo personal soy de los que rehuye la cámara y de entre todas las cosas que me aportó ser padre, una de ellas es que el objetivo se centró en ellos desde entonces. Ver un álbum de fotos antiguas me resulta curioso, pero también me da un poco de mal cuerpo. No sé, cosas mías.
    Interesante reflexión, Sofía. Un abrazo!!

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  14. ¡Hola, Sofía!

    Antes me costaba más que me hicieran fotos, ahora ya no tanto, pero siempre me ha maravillado que un momento quede inmortalizado para siempre. Muchos alaban otros inventos, pero para mí la fotografía es algo fascinante por lo que te acabo de decir. Que un momento quede inmortalizado para toda la vida es espectacular, es un recuerdo de cómo éramos y por otro lado, también nos ayuda a volver a ver a aquellos que ya no están.

    ¡Un beso!

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  15. Hola, Sofi.
    Efectivamente, lo que no te gustan es sacarlas o que te las saquen a día de hoy, porque las antiguas tienen un extra, que es el de recordar. Quizá cuando pasen varios años y veas las fotos que ahoras sacas o te sacan, también tengas ese sentimiento entrañable que provoca la melancolía.
    BEsos.

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  16. Hola, Sofía.
    Yo no soy o era muy de fotos, nunca me ha gustado que me fotografiaran, la verdad es que siempre había rehuido ese momento, será que no sé qué debo hacer, dónde mirar… Ahora ya no tanto, desde hace unos años en los momentos importantes como cumpleaños y fiestas casi me obligo a que exista la foto de rigor, que será la encargada de guardar y contener el bonito momento. Porque la verdad es que cuando al tiempo te pones a ojear esas imágenes, te entra una alegría que bien merece cada instante capturado.
    Muy bonita entrada.
    Un beso.

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  17. la entrada me ha encantado!
    porque la verdad es que lo que se captura no se olvida! besitos!

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  18. Soy muy mala tomando fotografías pero me gusta hacerlas, son pequeños instantes que están ahí y que al mirarlos te recuerdan a esa persona o lo bien que lo pasaste o la historia de ese día. Forman parte de nosotros y de nuestra historia. Ahora se toman muchas fotos pero las tengo menos accesibles que antes con las fotos de papel y todos esos recuerdos almacenados en ellos.
    Pero para capturar esos instantes es necesario generarlos, vivirlos, no como muchas fotos que están hechas solo para mostrar, no para captar el disfrute del momento. Soy muy crítica con la frivolidad de las fotos actuales y todas esas poses imposibles y absurdidades que se hacen para tener muchos likes.
    Besos

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  19. Qué te va a decir Norte de las fotografías,... le apasionan y es precisamente por eso, por la capacidad de atrapar un instante.

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  20. Hola Sofía , lo que si es verdad es que por muchos años que pasen es que en ellas jamás envejecerás ya que seras eternamente joven , muy bonita entrada te deseo una feliz noche besos de flor.
    Pd , voy a mirar las otras entradas que tengo , retrasadas ya que no me salen algunas actualizadas , lo siento no haber venido antes.

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  21. No me fío mucho de las fotografías digitales: esas sí pueden manipular la realidad y presentarte lo inexistente. No son sinceras, nos mienten. Las fidedignas son las cámaras fotográficas de antaño, las que se revelan con rollo y captan el instante de manera desnuda. Para ellas todo el romanticismo al que apela esta entrada.
    Te dejo un abrazo.

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