Mrs. Caldwell habla con su hijo
El que en su momento fue Premio Nobel de Literatura es conocido principalmente por novelas como La colmena y La familia de Pascual Duarte.
Aunque solo me leí esta última del José Cela, uno de los autores referentes de nuestra literatura, voy a hacer una afirmación casi tajante: creo que, ante todo, este escritor se caracteriza por su atrevimiento, no solo por sus a veces polémicas declaraciones, sino también por lo que caracteriza su obra. Si ya en La familia de Pascual Duarte se nota a leguas este "descaro", en esta novela es también evidente, aunque con algunas diferencias.
Mrs. Caldwell habla con su hijo, además de ser una novela no tan conocida como las otras, nos habla de una historia mitad real y mitad ficticia. En ella, Mrs. Caldwell encarna la figura de la mujer destrozada por la pérdida de su hijo mediante un monólogo en segunda persona en el que iremos haciendo un recorrido por sus pensamientos, recuerdos, deseos y añoranzas, muchos de ellos perturbadores.
Si dije que Cela era atrevido también en su escritura, es porque en esta obra encontramos una relación madre-hijo que raya en lo enfermizo, en lo obsesivo. No estamos solamente ante un sentimiento de tristeza y desolación, sino ante la extraña incertidumbre de que detrás de este amor maternal tal vez se esconde algo más.
Aunque solo me leí esta última del José Cela, uno de los autores referentes de nuestra literatura, voy a hacer una afirmación casi tajante: creo que, ante todo, este escritor se caracteriza por su atrevimiento, no solo por sus a veces polémicas declaraciones, sino también por lo que caracteriza su obra. Si ya en La familia de Pascual Duarte se nota a leguas este "descaro", en esta novela es también evidente, aunque con algunas diferencias.
Mrs. Caldwell habla con su hijo, además de ser una novela no tan conocida como las otras, nos habla de una historia mitad real y mitad ficticia. En ella, Mrs. Caldwell encarna la figura de la mujer destrozada por la pérdida de su hijo mediante un monólogo en segunda persona en el que iremos haciendo un recorrido por sus pensamientos, recuerdos, deseos y añoranzas, muchos de ellos perturbadores.
Si dije que Cela era atrevido también en su escritura, es porque en esta obra encontramos una relación madre-hijo que raya en lo enfermizo, en lo obsesivo. No estamos solamente ante un sentimiento de tristeza y desolación, sino ante la extraña incertidumbre de que detrás de este amor maternal tal vez se esconde algo más.



