"La vegetariana": la locura de la carne

El veganismo es, en escuetas palabras, un estilo de vida en el que se abandona totalmente el consumo de cualquier producto de origen animal. Pero cuando Yeonghye decide dejar de comer carne, no lo hace únicamente por motivos morales, de respeto hacia los animales, sino que algo la lleva a entender que en la carne se esconde lo monstruoso de la vida, lo inhumano, lo violento.

Este hecho lo sabes antes de empezar el libro. No obstante, el estar sobre aviso no significa que La vegetariana vaya a ser más llevadero o más fácil de digerir. En primer lugar, porque Yeonghye no habla por sí misma. Hablan por ella su marido, que la considera un ser frío, distante y con el que se casó por conveniencia, tal vez por comodidad. Sus palabras quedan silenciadas también por su cuñado, un artista obsesionado con el cuerpo de la protagonista, con esa mancha mongólica en su piel que, curiosamente, parece una flor, y que está dispuesto a todo con tal de encontrar la belleza en la realización de su obra. Y por ella habla asimismo su hermana mayor, que a pesar de no entender los motivos de Yeonghye para dejar de consumir carne, la acompaña fielmente en ese duro camino de paredes blancas y sondas intravenosas en el que se adentra cuando su cuerpo rechaza ya cualquier tipo de alimento.

Entonces, si Yeonghye nunca se explica a sí misma, si la tachan de loca, de enferma, de inconsciente, ¿cómo no juzgarla? ¿Cómo entender sus motivos? ¿Cómo discernir si su deseo de dejar la carne en es realidad un manifiesto de rechazo ante lo sanguinario de la existencia o sencillamente se trata del desvarío absurdo de una mujer que quiere transformarse en vegetal (literalmente)?
Dice la propia autora, Han Kang, que esta novela es una pregunta imposible, pues a esa mujer que no habla y a la vez es el centro de la historia un buen día deja de importarle si vive o muere, ya que tan solo quiere dejar de formar parte de la humanidad. La escritora afirma que ella únicamente quería saber cuáles serían las consecuencias de la decisión que toma Yeonghye. Y al final las sabemos, claro.

Han Kang (Seúl, 1965)
Para mí, por tanto, también es difícil dar una respuesta precisa sobre esta lectura, sobre si me ha gustado y la he entendido, o todo lo contrario. La locura de la carne, es decir, el consumo de alimentos de origen animal (y lo digo yo que soy carnívora) es tan solo la excusa, la punta del iceberg de esta novela en la que se pone en cuestionamiento el matrimonio, el sexo consentido y el que no, las relaciones familiares y las convenciones a las que uno se somete para que no lo califiquen de chiflado. Así que cuando vemos a Yeonghye traspasar todas esas fronteras y elegirse a sí misma por encima de los demás, automáticamente pensamos que es ella la loca. Pero ¿y si no es así?


Publicado el 30/10/2017

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49 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Hola!!!!!
    He leído muchas críticas y reseñas de esta novela, y veo que es un tema complicado y te lo digo yo que mi hija es vegana.
    Me apetece leerla pero en un momento tranquilo para centrarme.
    Besos.

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    1. Sí, es un tema que genera mucho debate en la actualidad, imagino que lo sabrás bien teniendo una hija vegana. Sería interesante leer tu opinión e incluso la de alguien que lleva este estilo de vida.
      Abrazos.

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  2. En principio no me atrae. Un abrazo

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    1. No hay que perder el tiempo, si a uno no le atrae un libro, se deja pasar.
      Abrazos.

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  3. Soy vegano unos días y carnicero otros, ¿es malo?.

    Saludos

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    1. No está en mi mano juzgar si es bueno o malo. Lo que sí, creo que no se pueden ser las dos cosas a la vez, al menos si se quiere ser coherente.
      Abrazos.

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  4. A mí la carne no me gustó desde chiquita y siempre prefiero las verduras, los lácteos, huevos, cereales, las pastas, aunque la incluyo moderadamente en mi dieta. Este tema de los veganos lo veo en muchos casos como una moda o como un fanatismo estricto y peligroso, ya que si no está equilibrado como corresponde puede traer riesgos nutricionales.
    El planteo del personaje es interesante y bastante obsesivo. Algo falla en su vida desde el momento que no tiene voz y que hablan por ella el marido y otros personajes, recurso inteligente por parte de la autora.
    Me agradó mucho tu reseña, Sofía.
    Besazos y buena semana.

    (Blogger devolvió el listado de seguidores).

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    1. Hay quien lleva una dieta vegana por moda, y hay quien realmente lo entiende como una filosofía de vida a la que es fiel. Creo que se trata de un convencimiento muy profundo que no todo el mundo es capaz de entender.
      En cuanto a la novela, la verdad es que el hecho de centrar la historia desde la perspectiva de otros personajes ajenos a la protagonista es un punto a favor para la novela. Es un libro extraño que no deja indiferente.
      Siii, ya vi que por fin los seguidores están de vuelta. Gracias por avisar, Mirella.
      Abrazos fuertes.

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  5. Me resulta interesante el tema vegetariano, vegano, etc, pero creo que no es mi estilo de lectura. Así que lo desccarto.
    Besos.

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    1. Es una lectura para la que hay que estar mentalizado, y no solo por el tema del veganismo.
      Besos.

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  6. Dice algo así una de esas frases que circulan por las redes: ¿cómo quieren que comamos ensaladas si cuestan entre 80 y 100 pesos y las hamburguesas cuestan entre 30 y 50? Así está difícil verdad, jajaja. Y además Sofi, si comes una ensalada y cosas de esas vegetarianas a las dos horas tienes hambre, y hambre de la buena, como si llevaras días sin comer, jajaja. Bueno es claro que adoro las hamburguesas.
    Se ve que es un libro interesante, sobre todo por tu párrafo final. Ya he conseguido la insoportable levedad, pero deberá esperar que lea Los enamoramientos. Por fortuna el beisbol termina el miércoles cuando mucho. Es que eso sí me atrapa mujer, debes entenderlo :D

    Un placer como siempre. Abrazos.

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    1. jajaja Pues sí, Gilo. Por algo en el McCdonalds hay que hacer cola siempre, ¡no hay un día que esté vacío!
      A mí la carne también me gusta, mucho. Creo que aunque lo intentase, no podría ser vegetariana ni vegana.
      El libro es raro, no es una lectura agradable y te deja bastante descolocado. Pero oye, entiendo que tengas prioridades, así que estaría genial conocer tus opiniones sobre esos títulos que me comentas.
      En cuanto al beisbol, me parece una afición muy sana para los tiempos que corren. Mejor eso que otras cosas jaja.
      Abrazos, Gilo.

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  7. La existencia de los vegetarianos, hace que los carnívoros nos sintamos culpables, débiles de carácter e inmorales jaja Es lo único que sé.

    Saludos salados.

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    1. Sí, lo cierto es que las personas que llevan un estilo de vida alejado de los productos cárnicos merecen toda nuestra admiración.
      Abrazos.

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  8. Así de entrada, el libro parece que trata el tema de una forma un poco rara, más que nada por los motivos ambiguos de la protagonista. Vamos, que sus motivos son raritos jejje Bueno, en realidad es un tema que da para mucho. Yo no soy vegana pero estoy a un paso de hacerme vegetariana. Quiero decir, que consumo muy poca carne y cuando como animal siempre es pescado. Y el motivo, pues aunque pueda parecer raro, es que no me apetece comer carne, no siento el antojo, por así decirlo. De hecho nunca he disfrutado una barbacoa. Lo cual no quiere decir que si salgo un día a cenar y se decide hamburguesería (por ejemplo) yo no coma. Sí como, y me adapto a lo que haya, pero por voluntad propia pues prefiero otra cosa. Y ahora viene cuando me matáis por lo que voy a decir, pero el tofu está bueno jajajajajajaj a mí me gusta! en fin, coincido con Mirella en su comentario, como poca carne pero no soy estricta, y cada uno que coma lo que quiera, no soy de las que dan discursos morales :)) un besote, gran reseña guapa!!

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    1. Sí, no tengas miedo de decirlo, María, puesto que esta novela es, cuanto menos, muy, muy rara. No es solo un libro sobre veganismo, sino que hay un trasfondo mucho más profundo que te deja bastante descolocada tras la lectura.
      Aunque admiro a las personas veganas y vegatarianas, yo como carne y no sé si sería capaz de cambiar mis hábitos.
      Otro beso, guapa.
      PD- Probé el tofu alguna vez y... bueno, que solo fue alguna vez jajaja

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  9. Fantástica tu "introducción", así como la reseña. La verdad es que a una carnívora como yo (y que no está puesta en estos temas) le ha llamado la atención que uno de los motivos para ser vegetariano sea "lo sanguinario de la existencia".
    El libro pinta bien porque se profundiza en el tema desde la óptica de esas personas "satélite" a las que aludes, porque realmente puede llegar a ser un problema que les afecte. Por supuesto, según los casos.
    Un beso, Sofía.

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    1. Chelo, muchas gracias.
      Sí, el caso es que los motivos que tiene la protagonista son extraños, pero no por ello carentes de lógica. Creo que ese es uno de los principales atractivos del libro: que al final se hace una reflexión sobre lo que interpretamos como "normal", y qué ocurre cuando alguien se atreve a traspasar ese límite.
      Un fuerte abrazo.

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  10. Procuro comer lo más sano que puedo dentro de mis posibilidades, nada de comida chatarra, como verduras, pasta, arroz, fruta, legumbres, pescado y poca carne, cero de leche que no somos nenes de teta... ser vegetariano o macrobiótico sale carísimo y no estoy convencida de las bondades de ser absolutamente vega.
    Soy consciente de que todo es una cadena y si no cuidamos el medio pues ya se sabe, somos lo que comemos dicen y dicen bien.
    El libro no lo voy a leer, seguramente estoy haciendo todo lo contrario de lo que predica, pero ojos que no ven, estómago que no...

    Besos Sofía, cuidate mucho y come bien.

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  11. ¡Ahhhh y chocolate negro! ¡Me encanta! y no como sustituto del sexo ¿eh? :)

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    1. Tara, me parece fantástico lo que comentas. Bien es cierto que la comida vegana puede salir más cara o que incluso te pueden faltar algunos nutrientes, pero creo que quien cree en ella lo hace por convencimiento y por unos principios que a veces no llegamos a entender del todo.
      La novela no es un libro sobre veganismo, ni tampoco ofrece un discurso moral sobre lo malos malísimos que somos los que nos alimentamos de carne. Qué va, es tan solo una excusa para replantearnos nuestra realidad. Es una historia rara de cojones, hay que estar preparada para leerla, y no es un libro que me haya gustado, precisamente. Pero te hace pensar en muchas cosas, y no únicamente sobre hábitos alimentarios.
      Descuida, querida Tara, que pese a todo mi afición por comer de todo no me la quita nadie. Y eso de que el chocolate es un sustitutivo del sexo seguramente se lo inventó alguno que no sabía mucho del tema jeje
      Un besote.

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    2. Pues ahora si que me ha entrado la curiosidad curiosa, si es que me dicen que algo e "raro" o diferente y me tiro de cabeza.
      Creo que fui demasiado radical al decir de entrada NO LO LEERÉ, dada la temática y por la inercia de no cambiar algunos viejos hábitos y en parte la ignorancia de las nuevas formas de alimentación.
      Muchos besos Sofía

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  12. No es el tipo de lectura que busco ahora mismo, así que lo dejo pasar.
    Besotes!!!

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    1. No hay problema, Margari, que queda mucho por leer.
      Abrazos.

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  13. El planteamiento del libro es, como poco, interesante. No sé si me gustaría o lo encontraría insufrible, pero me parece que la autora ha sido original en el tema y en la forma en que impide que la propia protagonista cuente las cosas por sí misma. Supongo que la renuncia a comer nada de origen animal es, entre otras cosas, una forma de reafirmarse, tal vez la única que ha encontrado...

    Gracias por descubrirme un título y una autora que desconocía, Sofía. Creo que tu reseña, lo sea o no el libro, es inteligente e interesante.

    ¡Un beso!

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    1. Así es, Julia, el planteamiento enriquece un montón esta particular historia, la cual es rara y bastante desconcertante. No te desvelo mucho más, que lo mejor es leerla e irse sorprendiendo a cada página.
      Gracias, Julia.
      Un fuerte abrazo.

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  14. Así, a bote pronto, la verdad es que es una lectura que me da cierta pereza. Pero es precisamente en las lecturas no habituales donde más se aprende.
    En cuanto al tema alimenticio, la verdad es que me fío de la evolución que ha entendido que lo mejor para nuestra supervivencia es ser omnívoros. Lo que si me resulta más duro de digerir son esas posturas tan excéntricas que llegan a considerar que es un asesinato comer carne. ¿Entonces qué hacemos con los animales depredadores? Pero bueno, cada uno tiene su opinión... Aunque al final dé igual porque en cuanto pasamos de los ochenta... Un abrazo!

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    1. Es verdad que la temática puede no ser atractiva para todo el mundo, pero te aseguro que esta lectura es de todo menos aburrida.
      Sí, yo estoy de acuerdo en que la naturaleza es sabia y tiene sus razones, pero también creo que ésta evoluciona junto con el pensamiento. Me refiero sobre todo a esa contradicción en la que caemos aquellos que estamos en contra del maltrato animal, pero nos alimentamos de seres vivos que además sufren todo tipo de calamidades en las granjas donde los mantienen hasta que los sacrifican. Y ya digo que soy carnívora y dudo que algún día sea vegetariana o vegana, pero no quito razón y lógica a quienes defienden este estilo de vida.
      Un abrazo.

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  15. Me ha encantado la reflexión final, Sofía. Efectivamente, ¿y si ella no es la loca? Tal y como nos comportamos los seres humanos algunas veces, me parece de lo más razonable tener el deseo de dejar de pertenecer a la especie humana. Y ya que te quieres convertir en otra cosa, ¿por qué no en un vegetal? Me parece una reivindicación estupenda del valor de ese tipo de existencia. ¡Estupenda reseña, Sofía!

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    1. Muchas gracias, Desbordamientos.
      Sí, a veces creemos que lo que hace la mayoría es lo correcto y lo lógico, hasta que alguien se replantea por qué hacemos las cosas como las hacemos, y se producen los cambios en la sociedad.
      Es un libro extraño, pero creo que te puede resultar interesante.
      Un abrazo.

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  16. Hola Sofía, por lo que he sacado en conclusión de tu estupenda reseña, es que la protagonista parece escoger una forma de vida (o no vida, según se plantee) que va más allá de ser vegano o no. Parecería que su mente está en otro mundo y que no parece entender la vida tal y como está planteada. Eso me ha parecido, pero puedo estar equivocada.
    En todo caso, parece una lectura de lo más interesante, para tener en cuenta.
    Un beso muy grande.

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    1. Has acertado de pleno, Ziortza. Yeonghye decide renunciar a las convenciones sociales a través de su abandono de la carne, y el lector es encarga juzgar si sus acciones tienen sentido o son producto simplemente de una especie de problema mental.
      Sin duda, es una lectura que no deja indiferente.
      Un besazo, guapa.

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  17. Hola Sofía creo que como bien comentas lo de menos es la dieta que la protagonista se autoimpone, es la excusa para reflexionar en ese ir contra corriente y preguntarse quién es el cuerdo y quién el loco. Estamos tan influenciados que cualquiera que elija un camino distinto se convierte en el raro, también me interesa todo aquello que le lleva a tomar ese tipo de decisión, al margen de que cada cual elija la dieta que quiera.

    He leído alguna otra reseña y desde luego es una lectura que no parece dejar indiferente.

    Besos

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    1. Correcto, Conxita, es una lectura que deja una fuerte impresión, no sé si mala o buena. El caso es que es inevitable juzgar negativamente a Yeonghye, pero no hay que olvidar que estamos sugestionados por los personajes que la rodean, los cuales no entienden su decisión. Por tanto, no es justo determinar si la protagonista lleva razón en su deseo o si ha llevado al extremo y la obsesión su necesidad de dejar de comer carne.
      Un fuerte abrazo.

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  18. Hace tiempo que tengo este libro apuntado. A ver si me animo a comprarlo y leerlo. La verdad es que le has hecho una reseña que lo hace muy atractivo.
    Un beso.

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    1. "La vegetariana" ha sido uno de los exitazos del año. Yo también había leído muchas reseñas, pero como bien sabrás, una siempre saca sus propias conclusiones tras la lectura.
      Ya me contarás.
      Besos.

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  19. depende el tipo de sangre que tengas. el mio es 0 positivo.Comer carne es indispensable para mi Por lo menos dos veces por semana como carnes rojas
    un abrazo

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    1. Pues no sabía que el tipo de sangre podía determinar si el consumo de carne es indispensable o no. El caso es que a Yeonghye no pareciera importarle mucho este hecho, ya que su convencimiento es mucho más profundo y va más allá de la cuestión moral de consumir alimentos cárnicos.
      Gracias por pasarte.
      Un abrazo.

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  20. Cuando alguien se salta las normas sociales o se sale del guión escrito, es inmediatamente tachado de raro. El caso de los hábitos nutricionales no es una excepción. Aunque yo también soy carnívoro, muchas veces me he planteado si comer carne y, por lo tanto, matar animales para alimentarnos de su carne, es algo que todavía está justificado en una sociedad moderna. No obstante ello, el veganismo se me antoja una alternativa excesiva pues hay nutrientes que solo se encuentran en organismos animales y para suplir su ausencia se requiere tomar suplementos alimenticios de origen animal. ¿Y de dónde se obtienen?
    En fin, dejando de lado esta cuestión, me da la impresión, por lo que cuentas, que el comportamiento de la protagonista encubre algún trastorno emocional, de ahí que resulte difícil comprenderla.
    No conocía esta obra ni a su autora. No quisiera resultar demasiado subjetivo, pero las obras de autores chinos y japoneses (por lo que veo esta autora es coreana) que he leído, me han resultado bastante espesas y difíciles de interpretar. Quizá sea la filosofía oriental sobre la vida y la muerte lo que me resulta complicado de asimilar.
    Un abrazo.

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    1. Yo creo, Josep, que existe cierta contradicción en el hecho de estar en contra del maltrato animal, pero no practicar hábitos vegetarianos. Hay quien no lo considera maltrato, ¿pero qué peor forma de tratar a un ser vivo que matándolo? Más aún sabiendo las atrocidades a las que los someten en las industrias alimentarias.
      No obstante, también está el hecho innegable de que los humanos necesitamos carne para sobrevivir, y que la dieta vegana no cubre todas nuestras necesidades. Es un tema que a mí me hace reflexionar muchas veces por lo paradójico del asunto.
      Tengo que decirte también que coincido con la idea de que los autores asiáticos en general pueden ser difíciles de digerir. En el caso de "La vegetariana", aunque es una novela que se lee rápido, se puede apreciar un trasfondo social y cultural que hace la lectura algo compleja en su interpretación. Vamos, que seguramente nuestra forma de entenderla diste mucho de la de los lectores coreanos.
      Un abrazo.

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  21. ¡Hola MRS. SOFÍA!

    No he leído esta novela, pero el tema del veganismo
    o de las personas que consumen habitualmente la dieta vegana, lo conozco bastante bien, porque yo he tenido épocas donde he probado diferentes tipos de dietas y efectivamente esas dietas venían como consecuencia de distintos tipos de vida o de otra filosofía con la que empatizaba en esos momentos. Desde macrobiótica, ovo-lacto vegetariana, vegana y vegetariana, pasé finalmente a la dieta que llevaba al principio, o sea, comer de todo un poco, aunque sigo sin consumir leche de vaca, bollería industrial, comida chatarra y poquísimos dulces o pasteles.
    Si me preguntas el motivo de regresar a la dieta variada y sin apenas restricciones, todo se ha debido a que tuve problemas de salud por falta de hierro, pues la carne es uno de los alimentos que desde bien pequeña no me gustaba, pero entre unas cosas y otras (intervenciones quirúrgicas incluidas), he tenido que volver a consumirla, además de otros alimentos que tampoco estaban en mi dieta habitual.

    Un abrazo fuerte.

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    1. Lo cierto es que yo hace un par de años cambié mis hábitos alimentarios, porque antes me alimentaba muy mal. Sin embargo, reconozco que la carne de todo tipo me es fundamental, por lo que no sé si sería capaz de llevar una dieta vegana algún día.
      Por lo que parece, para Yeonghye era algo más que una cuestión de ética.
      Un besazo.

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  22. Hola Sofía,
    Al leer tu reseña veo mucho más que una elección alimenticia. Muchas trabas a nivel emocional, que quizás ahora mismo me tiran para atrás y no creo que lo lea en un futuro. Pero me parece interesante, comprender a un interlocutor y aprender a raíz de él o de lo que exponen otros de uno mismo.
    Por mi parte yo como de todo, y sé que no podría prescindir de la carne. Pero sí deberíamos tener más control e idea de lo que comemos. Más consciencia.
    Un besazo.

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    1. Totalmente de acuerdo en que necesitamos mucha más conciencia de lo que comemos. Ya no solo por cuestiones de veganismo, sino por temas de salud.
      Por otro lado, Irene, este es un libro que recomiendo leer con cierta predisposición, ya que puede ser una lectura que te deje un tanto "intranquila".
      Un besazo para ti también.

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  23. Saludos, Sofía (voy a dejar atrás la coña de "a secas" antes de que acabes aborreciéndola por repetitiva, como los veganos aborrecen la carne :P )

    Estoy con mi amigo Josep Mª, a mí los autores asiáticos en general se me suelen atragantar un poco. ¿Recuerdas aquello que te decía de dejar libros a medias? Pues precisamente dos de los últimos que he dejado pertenecen a autores asiáticos: Tanizaki y Kajii Motojiro (de este último dejé a medias su libro de relatos "El limón", me pareció soporífero). A Murakami no lo cuento porque, como él mismo confiesa en el único libro suyo que he leído hasta el momento, la manera que tiene de afrontar sus novelas dista mucho del estilo oriental.

    En cuanto al libro que reseñas confieso que tampoco es que me haya abierto el "apetito". Lo que sí me han provocado algunos comentarios y tus respuestas a los mismos han sido unas ganas tremendas de comer carne. ¡Qué se le va a hacer! Débil que es uno. ; )

    Un abrazo, Sofía.

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    1. Yo también estoy muy de acuerdo con Josep, y de hecho tuve mis reservas a la hora de leer "La vegetariana". A ver si es verdad que Murakami es una excepción a la regla ;)
      Normal ese hambre repentino, ya van siendo horas de comer jeje.
      Un abrazo, Pedro.

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  24. Este tipo de novelas me cuestan, creo que mis neuronas no estan actualmente conectadas como para entender lo que la autora quiere decirnos con ella. Te leo y me sorprendo. Me parece dificilísimo sacar lo que entre lineas quiere la autora decirnos, a no ser que esté muy claro. Creo que por eso soy consumidora del género suspense y romántico. Son más... emotivos. Más de acción. Menos pensar y más actuar. O bien tengo que descubrir al asesino siguiendo pistas, o bien tengo que comerme a besos a ese maromo impresionante. Ves? Pura acción, jajajjajaa.
    Besos guapa

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    1. Lo entiendo, Violeta. Este es el tipo de lectura que no se lo pone fácil al lector, y no porque sea una historia muy enrevesada, sino porque lo hace tambalear a uno con la reflexión final, con ese extrañamiento que sientes al terminar de leer.
      Pues mira, el suspense aún lo tolero, pero confieso que las novelas románticas no las puedo ver ni en pintura jajaja.
      En cualquier caso, hay que leer lo que a uno le haga feliz.
      Un besote.

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  25. ¡Hola, Sofía!

    Me ha fascinado tu reseña. No conocía esta historia, pero me he quedado pegada a la pantalla del ordenador leyendo tus palabras. Me la voy a apuntar para ver si la consigo porque me ha dejado intrigada. ¡Muy buena reseña!

    ¡Un beso, guapa!

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